Corrupción en el Sistema Sanitario


En memoria de mi esposo Mario Gastón Ocampo Carrasco q.e.p.d.


Ya es hora de que despertemos de este letargo en el que estamos sumidos. La credibilidad de la INDUSTRIA FARMACEÚTICA está bajo mínimos, el sistema de aprobación, desarrollo, información, publicidad y comercialización de fármacos está absolutamente corrompido. Soy fiel lectora de la revista DISCOVERY SALUD. Yo creía que no existían personas, como el director de esta revista, que tenían la valentía de denunciar a través de ésta, la terrible realidad de este CORROMPIDO sistema de salud.

Esta revista me merece toda mi credibilidad y ella es la que me da ánimos a seguir en mi lucha. Denuncian basándose en pruebas, de lo contrario esta revista ya estaría clausurada desde hace bastante tiempo. A continuación voy a relatar parte de lo que se denuncia a través de esta revista.

CÁNCER, absoluto fracaso de las terapias convencionales. La Quimioterapia y la Radioterapia han demostrado NO sólo ser inútiles -ningún fármaco quimioterápico cura el cáncer- sino que se trata de terapias muy peligrosas. A la gran industria farmacéutica, que controla los sistemas sanitarios de todo el mundo, no le interesa los productos curativos. Y cuando se entera de que existe alguno se plantea de inmediato comprarlo ... para evitar que se comercialice.

Hoy puede afirmarse que la mayoría de los fármacos aprobados para tratar el cáncer y que sufraga el Estado no sólo no ayudan al enfermo a sanar o a detener el avance de la enfermedad sino que le hacen además empeorar. Cada vez más médicos –oncólogos incluidos- empiezan a darse cuenta de que sobreviven más años y con mejor calidad de vida los pacientes que no se someten a ningún tratamiento que quienes reciben tratamientos quimioterápicos o radioterápicos. Según datos del año 2003 publicados en ANNALS OF ONCOLOGY las muertes por cáncer en ESPAÑA han aumentado un 41% en 15 años. Un incremento superior en 30 puntos a la media de la Unión Europea en ese período. La quimioterapia intoxica gravemente el organismo, muchas veces de forma irremediable. Con lo que se da la paradoja de que al enfermo le puede desaparecer el tumor ... pero muere tiempo después porque el organismo falla al estar envenenado.

Para el Dr. Ulrich Abel, experto en Bioestadística Oncológica, la casi dogmática creencia en la eficacia de la quimioterapia se basa con frecuencia en conclusiones falsas extraídas de datos inapropiados. El actual sistema sanitario utiliza incluso a los JUECES para que validen las teorías oficiales como las únicas aceptables y persigue, y hasta intenta encarcelar, a quienes se atreven a disentir. Tras analizar los ensayos de 12 nuevas drogas aprobadas en Europa entre 1995 y el 2000, y compararlas con las ya existentes NO se encontró ventaja alguna en los nuevos medicamentos. Eso sí, todos eran más caros.

La meta de todo ensayo clínico debe ser determinar de manera fidedigna si el tratamiento ofrecido es realmente seguro y efectivo. Los ensayos clínicos, por la falta de transparencia, es a todas luces un negocio a costa de vidas humanas. NO creo en los avances científicos, los tratamientos que les realizan a los enfermos de cáncer son un fraude. Escribo en estos términos, ya que motivos no me faltan, un ensayo clínico le costo la vida a mi esposo q.e.p.d. Las enfermedades no matan, matan las medicinas, a las pruebas me remito. La enfermedad en sí no le produjo ningún sufrimiento físico y, sin embargo, los tratamientos farmacológicos ; y no digamos ya los ensayos clínicos: nos prometen salud y nos venden más enfermedades.

El "doctor" JOAN MAUREL SANTASUSANA nos mintió y engañó. Él fue quien le propuso y más tarde seleccionó a mi esposo, después de pasar y superar un riguroso examen clínico, a este maldito tratamiento experimental. Nos engañó asegurándonos la seguridad de este ensayo y que su vida no corría peligro. Nos dijo que en los ESTADOS UNIDOS se pautaba este medicamento en los hospitales de élite como un tratamiento más, ya que había sido aprobado por la F.D.A., Agencia del Medicamento de los EE.UU.. Cual fue mi sorpresa que investigando descubro que en el 2001, el mismo año en que se lo propusieron a mi esposo, esta misma agencia suspendió y NO aprobó este medicamento CETUXIMAB. ¿Qué intereses le movieron al "doctor" JOAN MAUREL SANTASUSANA para tener que dejar de lado la ética y la moral?

Este "médico" es un peligro para la sociedad, ya que de manera  mezquina y consciente puso la vida de mi esposo en peligro. Investigando he podido saber que este ensayo clínico estaba destinado a pacientes terminales. Mi esposo siempre quiso saber la verdad de su enfermedad y no ser engañado. Pues bien, este "médico" JOAN MAUREL SANTASUSANA nos decía, que no deberíamos preocuparnos. Los resultados de los análisis hasta la fecha siempre eran buenos, los marcadores tumorales NUNCA habían salido positivos. Era cierto, ya que nos lo mostraba  y el tipo de cáncer que mi esposo tenía era el menos agresivo (era de Estadio II) y el más lento en cuanto a su progresión, y que las perspectivas de vida serían de varios años. Y por ésta razón este médico JOAN MAUREL SANTASUSANA le dijo a mi esposo por haber pasado esta dura prueba y considerando que su enfermedad NO está en fase terminal había sido elegido entre miles de pacientes a este ensayo clínico.

Tuvimos la sensación por lo contentos que estábamos que era mejor que si nos hubiese tocado la lotería. Si mi esposo no era un enfermo terminal, ¿por qué lo incluyó en este ensayo si estaba destinado a enfermos terminales? ¿Alguien puede creerse que las INDUSTRIAS FARMACÉUTICAS van a arriesgar el futuro de su producto en practicar sus ensayos clínicos a enfermos terminales y de edad avanzada? Es obvio que NO, ya que de ello derivaría a un rotundo fracaso científico, económico y la seguridad de no ser aprobado este medicamento por la AGENCIA del MEDICAMENTO. Ésta es la gran trampa que nos tienen tendidas las grandes INDUSTRIAS FARMACÉUTICAS, la gran mayoría de CIENTÍFICOS, gran parte de la ADMINISTRACIÓN y, por último, la gran mayoría de MÉDICOS.

Desafortunadamente, antes no tenía la información que tengo en la actualidad. La medicina convencional no avanza porque de avanzar se les acabaría la gallina de los huevos de oro. Este sistema sanitario considera que un enfermo de cáncer con metástasis irremediablemente está sentenciado a muerte. Gracias a los últimos avances en la salud natural muchas enfermedades, entre ellas el cáncer, se curan tratando las enfermedades con medicinas naturales, y también con la medicina celular. Los tratamientos de quimioterapia y radioterapia son en la mayoría de los casos un rotundo fracaso. ¿Se han parado a pensar la cantidad de personas que mueren tras haberles realizado estos tratamientos, y los grandes sufrimientos que ellos provocan? ¿Dónde esta la ética y la moral? Los profesionales de la medicina dicen que ésta no es exacta, lo dicen cuando no obtienen los resultados que ellos han vaticinado y, sin embargo, a la hora de asumir responsabilidades SI que consideran que la medicina es una ciencia exacta. Entran ustedes en una verdadera contradicción: si consideran que nunca fallan es porque la medicina SI es exacta. Definen la medicina exacta o inexacta como mejor les conviene.

Algunas personas de este sector están faltos de humildad y sobrados de prepotencia, tienen la enfermedad llamada TITULITIS: ¡menos títulos y más resultados es lo que pide la sociedad! Es imposible que una misma persona pueda desarrollar bien su trabajo teniendo varios cargos. Un mismo médico ejerce de profesor de Universidad, jefe de una especialidad en un hospital, consulta privada etc etc ... quizás digan que a mí no me importa, pues sí me importa si con ello me va la vida, quizás como están en todas partes sea la razón por la que algunos médicos se consideran dioses.

Lo más indignante es la protección tan descarada que tienen por parte de la Justicia estos médicos: no deberíamos permitir que ni un solo delito quedara impune.

En el consentimiento informado que firmó mi esposo dice: "el tratamiento debe ser interrumpido cuando la enfermedad avance". Este "médico" hizo caso omiso a esta advertencia. La enfermedad avanzó y el "doctor" JOAN MAUREL SANTASUSANA NO interrumpió el ensayo clínico de mi esposo. Por los graves síntomas que le produjeron estos fármacos CETUXIMAB e IRINOTECAN también debería haber sido interrumpido este ensayo clínico. De no interrumpirse puede provocar la muerte, así lo especifica el informe de este medicamento, de fácil acceso a esta información.  

Debido a los graves síntomas que le provocó este tratamiento, tuvimos que acudir al servicio de urgencias del mismo hospital donde lo estaban tratando. Fue atendido por un "médico" residente JOSÉ MARÍA DOMINGO DOMÉNECH. Esta persona, con el fin de cubrir su carencia como profesional rehuía a darme cualquier explicación de la situación en la que se encontraba mi esposo. Siempre estaba a la defensiva, no sé porque razón este "médico" empezó a hacer campaña contra mí, repercutiendo indudablemente en mi esposo.

He recibido un trato vejatorio y de desprecio por parte de algunos empleados del servicio de oncología de este hospital, indudablemente influidos por este "médico" JOSÉ MARÍA DOMINGO DOMÉNECH. Era un cobarde, porque siempre actuaba a mis espaldas. NUNCA pensé que mi esposo no saldría vivo de ésta, no podía creerme que era evidente que el triste final estaba cerca.

Mi esposo falleció un viernes a última hora de la tarde. Ese mismo día, por la mañana, entra a la habitación sin pedir permiso una mujer desconocida para mí. Me descolocó por su actuación. Vociferando me dice: "Usted tiene la culpa de que los del Comité de Ética estén hoy reunidos para deliberar si MORFINA SÍ O MORFINA NO". Me quedé perpleja, sin poder reaccionar. No entendía por qué estaba tan rabiosa. Este personaje no respetó la situación tan crítica en la que me encontraba: se estaba muriendo mi esposo y esta mujer no cesaba en su actitud prepotente, avasalladora y amenazante.

Fue tan inmenso el dolor que sentí en aquellos momentos que no pude reaccionar ante este brutal ataque. Al día siguiente de fallecer mi esposo fui al juzgado de guardia a presentar una denuncia. Denuncié al "médico" JOSÉ MARÍA DOMINGO DOMÉNECH por ser éste el ejecutor de esta muerte más que  anunciada. El "juez" ADOLFO FERNÁNDEZ OUBIÑA citó a declarar al médico denunciado después de siete días de mi denuncia. Se presenta este "médico" JOSÉ MARÍA DOMINGO DOMÉNECH  acompañado de la misteriosa mujer de la habitación. Este interés del personaje de la habitación de ir a prestar declaración voluntariamente sin ser citada por el juez, además de sospechosa tiene su explicación. El "médico" residente JOSÉ MARÍA DOMINGO DOMÉNECH fue el ejecutor y ella, el personaje de la habitación, fue el cerebro pensante de esta muerte más que anunciada. Este personaje se llama NURIA VIÑOLAS SEGARRA.

En el apartado de temas judiciales podrán leer las declaraciones que hacen éste par de individuos. JOSÉ MARÍA DOMINGO DOMÉNECH declara: "como el paciente Mario Gastón Ocampo Carrasco era un enfermo terminal, el único tratamiento era la MORFINA dosificación mínima, ya que en ningún momento perdió la conciencia". MIENTE DESCARADAMENTE. anularon la conciencia a mi esposo, NO podía comunicarse, no podía hablar. Esta droga le paralizó todo el organismo, todo su cuerpo estaba rígido y muy hinchado. Según este súper experto en medicina a los enfermos terminales hay que rematarlos. Es muy fácil utilizar este término de enfermo terminal. Un juez tiene la obligación legal de pedir el documento en el cual acredite que es cierto lo que declaran. ADOLFO FERNÁNDEZ OUBIÑA no pidió éste documento, no tuvo ningún interés en que se investigara mi denuncia. NO EXISTE documento que certifique que mi esposo era un enfermo terminal.

Estos dos "médicos" mintieron, ya que se contradicen ellos dos en sus declaraciones. La "médico" oncólogo del HOSPITAL CLÍNICO DE BARCELONA NURIA VIÑOLAS SEGARRA declara sin ser citada lo siguiente: "me ratifico en la parte del historial en la parte que soy autora". Esta mujer hizo unas declaraciones que nada tienen que ver con la realidad. En primer lugar a este personaje NUNCA yo la había visto antes, excepto el día en que falleció mi esposo. NO es autora de ningún parte médico, del historial clínico ya que ella NUNCA visitó a mi esposo. Me consta que estaban faltos de oncólogos en planta. Yo misma tuve la oportunidad de escuchar el día que acudí al despacho del "doctor" GASCÓN a pedirle ayuda, como se lamentaba por teléfono de esta falta de oncólogos que tenía. Obviamente él no me veía,  pero yo a él sí lo escuchaba.

La última semana de vida de mi esposo fue atendido por la oncóloga CRISTINA NADAL SANMARTÍN. Fue un gran alivio y apoyo para mí. Me confirmó el abandono en el que estaba sumido mi esposo y el daño tan importante que le había provocado la morfina. Hizo todo lo posible por salvarle la vida, pero no fue posible, ya que el daño que le había provocado la morfina era irreparable. La relación con esta doctora fue muy buena. Se brindó ha prestarme toda la ayuda que necesitara, ayuda que no fue posible realizar ya que la hicieron desaparecer. El día que falleció mi esposo pregunté por ella y me dijeron que tenía fiesta. Sin embargo, el día anterior se despidió de mí con un fuerte abrazo y besos, diciéndome: "hasta mañana Carme", nunca más la volví a ver.

A la doctora Nadal la hicieron desaparecer, ya no trabaja en éste hospital. También se dio o le dieron de baja del Colegio de Médicos de Barcelona. Su testimonio era muy importante para mí. Hicieron que desapareciera como si nunca hubiese trabajado en este hospital.


Un "mal médico" lo será siempre. Estos "médicos" parece que estén diseñados bajo un mismo patrón: son soberbios, prepotentes, desprecian al enfermo y, en grado máximo, a la VIDA. Para mí merecen el calificativo de ASESINOS ...

JUAN RAMÓN LAPORTE (Jefe del Servicio de Farmacología del Hospital Valle de Hebrón en Barcelona) asegura que los hospitales VALLE DE HEBRÓN y CLÍNICO, por razones comerciales, manipulan los resultados científicos. Además desatienden la salud de los pacientes. También dice que más del 70% de los ensayos que se realizan en dichos hospitales no llega a publicarse porque no son favorables a los LABORATORIOS FARMACÉUTICOS.

Cuando atentan contra la vida de un ser querido, como hicieron con mi esposo, debes impedirlo, tienes que defenderte y denunciar. El "doctor" JOAN RODÉS I TEIXIDOR es Director del Hospital Clínic de Barcelona y mis denuncias fueron dirigidas a esta persona por ser él el máximo responsable de este centro. El "doctor" JOAN RODÉS I TEIXIDOR me ignoró, no contesto a mi escrito. Dudo que sea un buen profesional cuando apoya a médicos perversos sin escrúpulos y con una total carencia de ética y moral. Es más culpable el que otorga que el que actúa.

Se defienden de mis acusaciones de una forma VIL, PERVERSA, DIABÓLICA y faltando a la VERDAD diciendo (como así consta en la historia clínica de mi esposo): "es una mujer muy agresiva y por ésta razón aconsejamos consulta psiquiátrica". Se atrevieron a certificar que padezco PARANOIA y realizar UN CERTIFICADO FALSO DE ENFERMEDAD. Esto es susceptible de delito (Código Penal, Sección 3ª de la falsificación de certificados, Artículo 397). Así también es un atentado contra mi intimidad, mi libertad y mi derecho a la protección de imagen. Este falso certificado lo realizó un "psiquiatra" que presta sus servicios en este mismo hospital (HOSPITAL CLÍNICO DE BARCELONA). Este personaje que se prestó a semejante FRAUDE se llama JOAN DE PABLO RABASSÓ.

Nota: a continuación les muestro el burofax que he enviado recientemente al Director del Hospital Clínico de Barcelona, "doctor" JOAN RODÉS I TEIXIDOR, como también el informe del "psiquiatra" JOAN DE PABLO RABASSÓ (VER BUROFAX).

Pues bien, este certificado lo presento el "médico" JOSÉ MARÍA DOMINGO DOMÉNECH el día que lo citó el "juez" ADOLFO FERNÁNDEZ OUBIÑA a declarar, archivando ese mismo día dicho "juez" mi denuncia. Recibí por parte de este "magistrado" el día de la denuncia un trato vejatorio y humillante. Por lo visto no le gustó el tema de mi denuncia: empezó a hacerme una serie de preguntas impertinentes y crueles, diciéndome finalmente: "Señora, los médicos no están para hacer milagros", su secretario le rió la gracia.

Le propuse al anterior abogado que tuve, ADOLFO RUBIO GUZMÁN, solicitara cambio de juez alegando los motivos ya mencionados y porque estaba claro de que lado estaba. Dicho abogado me aconsejó que esta decisión me perjudicaría. Así que le hice caso, de lo cual estoy muy arrepentida. Ante mi silencio este "juez" se creció y actuó como mejor le vino en gana: EN ABSOLUTO IMPARTIÓ JUSTICIA, QUE ERA SU OBLIGACIÓN.

Más adelante entraré en detalle sobre este tema, como dirían muchísimas personas que conocieron a este peculiar "magistrado" ADOLFO FERNÁNDEZ OUBIÑA. Afortunadamente ya lo han jubilado. Este tipo de personas carecen de alma. Te sorprenden, ya que rompen con todos los esquemas establecidos para así salvarse de la quema.

Lo más indignante es que los medios de comunicación NUNCA hacen mención que la mayoría de las veces pacientes y familia somos las verdaderas víctimas de este tipo de "médicos". Al mínimo recelo que ellos perciben de nosotros, los usuarios de la Sanidad, ya nos declaran la guerra.

El día que falleció mi esposo MARIO GASTÓN OCAMPO CARRASCO q.e.p.d., la mayor parte del personal sanitario del HOSPITAL CLÍNIC DE BARCELONA (Servico de ONCOLOGÍA) actuaron con una crueldad indescriptible. Es muy duro recordar y relatar lo que ocurrió ese día, pero debo hacer este esfuerzo por la memoria de mi esposo y, a la vez, desenmascarar sus horribles mentiras y sus diabólicas actuaciones. NURIA según nos dijo, era la "enfermera responsable" de esta planta de Oncología. A ella acudía cuando tenía algún problema. NO me resolvió ninguno. Si bien me decía a todo que sí, actuaba como mejor le convenía, sin importarle perjudicar al enfermo (mi esposo), para proteger descaradamente a sus compañeros.

Era un viernes 22 de febrero del 2002 cuando fallece mi recordado y querido esposo hora 18:45. Comunica mi hijo David a esta "enfermera" NURIA el fallecimiento de su padre. Nos enteramos que quien va a realizar el certificado de defunción seria el "doctor" IGNACIO TOSCAS VIGARA, muy amigo del "doctor" JOSÉ MARÍA DOMINGO DOMÉNECH, como así nos dijo un día y demostró, tapándole todas sus miserias y deficiencias, sin importarle que con esta actuación de su amigo y que luego él secundó, la muerte de mi esposo, que era eminente. Por principios y por esta razón, pedí a la mencionada "enfermera" que no realizara este "médico" el certificado de defunción de mi esposo. Como era (y seguro que es todavía) habitual en ella (que asienta, pero que NUNCA cumpla) me dice que pediría su sustitución. Pero no fue así. Observo que el personal de planta, dejando de lado sus obligaciones, se limitan a cuchichear por lo bajo y también a reírse. Este comportamiento tan cruel por parte de "estos indeseables" parecía no tener fin. Esta situación duró bastante tiempo.

Mi hijo David se apresura a ir a la habitación de su padre, ya que en ella intenta entrar el "doctor" IGNACIO TOSCAS VIGARA. Le impide el paso y le pide que respete la voluntad de la familia. IGNACIO TOSCAS VIGARA amenaza a mi hijo, lo humilla y acto seguido intenta apartarlo, ya que mi hijo le estaba impidiendo el paso a la habitación. Este "médico", en ese forcejeo, cae al suelo, ya que su constitución física y talla es inferior a la de mi hijo. ¡Dios mío, qué situación tan terrible viví, fue horroroso!, ¿cómo pueden ser tan crueles y mezquinos? No mostraron ni un mínimo de compasión y respeto hacia la persona (mi esposo) que acababa de fallecer.

Ante tal abuso de poder y prepotencia de estos "individuos indeseables" me mantuve firme y exigí la inmediata sustitución y retirada del ya varias veces mencionado "médico". De inmediato cesaron las risitas, los murmullos y se limitaron a trabajar, aceptando "con mucha rabia" mi decisión. Sus miradas desprendían mucho odio hacia mí. La "doctora" MARTA MARTIN-RICHARD, "médico" que sustituyo a ese "médico", obviamente influenciada por sus "COLEGAS", me trató despectivamente teniendo en cuenta que nunca tuve trato con ella. Tampoco la vi en ningún momento en planta. No se de donde la "sacaron", pero de lo que sí estoy segura es que no trabajó en esta planta el tiempo que estuvo ingresado mi esposo. Iba vestida de fiesta y sin bata blanca, y estaba muy enfadada. En estas condiciones realizó el certificado de defunción de mi esposo. A la "doctora" MARTA MARTIN-RICHARD le informaron sus "COLEGAS". La vi indecisa y a la vez rabiosa e intentando que el certificado de defunción lo realizara el "doctor" IGNACIO TOSCAS VIGARA. En todo momento me mantuve firme ante esta decisión y conseguí mi propósito.

En el expediente judicial no hacen mención que la familia del difunto (mi esposo q.e.p.d.) no quiso que realizara el certificado de defunción el "doctor" IGNACIO TOSCAS VIGARA. EL INFORME MÉDICO FORENSE NO ESPECIFICA SI ES ESPECIALISTA EN ONCOLOGÍA. Del porqué tuvo que realizarlo –el certificado de defunción- ella y no él dice la "doctora" MARTA MARTIN-RICHARD: "que lo tuvo que realizar ella porque no pudo hacerlo por agresión de la familia". SON TODOS UNOS SOLEMNES MENTIROSOS. El "médico" IGNACIO TOSCAS VIGARA fue quien agredió a mi hijo con insultos, amenazas y empujones. Es imposible imaginar que puedan ser estos individuos tan perversos.

Para defenderse de mi denuncia, pocos días después, la Dirección de este Hospital denuncian a mi hijo de agresiones al "doctor" IGNACIO TOSCAS VIGARA. Esta FALSA DENUNCIA sí prosperó. Se celebró el juicio y absolvieron a mi hijo. La Dirección del Hospital apeló alegando que se crearía un precedente si no lo condenaban. Afortunadamente el recurso de la demanda del HOSPITAL CLÍNIC DE BARCELONA fue rechazado.

Se atreven a realizar toda clase de actuaciones perversas, a denunciarte sin una base legal, a mentir, a descalificar, a realizar certificaciones FALSAS de enfermedad, a manipular historias clínicas -haciendo desaparecer parte de éstas-. Somos verdaderas víctimas de este PÉSIMO y CRUEL sistema sanitario y judicial, Carecen de sentimientos, demuestran un total desprecio hacia la enfermedad y la vida,  no respetan la muerte, en definitiva SON PERSONAS SIN ALMA.